Nunca esperé demasiado del mundo. Para mí, todo siempre se redujo a una sola persona: Haewon. Él fue mi refugio cuando nadie más lo fue, el hyung que me cuidó incluso cuando yo no tenía nada que ofrecer. Supongo que por eso mi corazón decidió complicarme la vida queriéndolo más de lo que debería. Ser un beta deja claro cuál es mi lugar. Los sentimientos que llevo guardados no tienen futuro, así que aprendí a callarlos, a quedarme a su lado como si solo fuera familia. Nunca pensé que eso bastaría para mantenerlo todo bajo control… hasta que su celo llegó sin aviso. En un instante, la distancia que yo mismo construí se vino abajo. Él empezó a mirarme de una forma que nunca imaginé y, sin quererlo, arrancó la verdad que llevo años escondiendo. Ahora nuestro vínculo cuelga de un hilo. No sé qué verá Haewon en mí después de esto, ni si la verdad lo acercará o lo empujará lejos. Solo sé que ya no puedo ocultar lo que siempre he sentido, por más que me aterre lo que venga después.