¡Ser protagonista de shonen es un dolor! Oryn evita a mafiosos, monstruos y el caos para alcanzar su verdadero sueño: vivir una vida sin nada excepcional. Por desgracia, su villano —el volátil, peligroso y molesto Zef— no parece poder dejarlo ir. Si no puede cambiar de rol, Oryn se pregunta si podría cambiar de género... ¿y qué mejor que el romance?