Seoi nació en una familia chaebol y ha vivido toda su vida siguiendo la voluntad de su madre: estudiando música, ayudando a dirigir una galería e incluso casándose con un hombre elegido por su madre. Atrapada en un matrimonio sin amor, centrado únicamente en la producción de un heredero, Seoi finalmente decide que quiere divorciarse. Pero al día siguiente de tomar esta decisión, un incidente inesperado en casa desata una cadena de eventos que empieza a sacudir su vida controlada y sofocante—y su relación con su esposo—de maneras que nunca había anticipado.