Seo Yujoo, la dueña del Café Salang, es amable con todo el mundo… excepto con los malditos de la familia Do. Do Kanghyun, un chaebol de cuarta generación con una boca infernal, pero en el fondo buena persona. Kanghyun, quien fue a conseguir una pintura de un artista desconocido por encargo de su abuelo, termina encontrándose con Yujoo, que está decidida a proteger una pintura hecha por su abuela. "¿Por qué te caigo mal?" Ante la actitud fría de Yujoo, Kanghyun cambia su plan de simplemente comprar la pintura e irse, y termina aprovechando la oportunidad para incluso meterse en su casa. “Oye, Do Kanghyun. Solo fue que te rozé la mano……” “¿Que te rozó? Me manoseaste como si estuvieras amasando masa, ¿y dices que solo fue un roce?” “¿Cuándo yo hice algo así—?” “¡Lo hiciste! ¡Seo Yujoo, y bien que lo hiciste con tus propias manos!” La vida bajo un mismo techo no tiene ni un solo día de paz. Hasta que esta relación de perro y gato se convierte en algo único entre ellos dos. Lo que empezó como puro fastidio, poco a poco se transforma en interés… y al final, termina convirtiéndose en un amor sincero.