El emperador perdió su deseo por el veneno que consumió de niño. El médico imperial se propone encontrar una hierba rara, pero tras resultar herido durante el viaje, le confía a su hermana menor, la tarea de servir al emperador en su lugar. Conocido como el "emperador fantasma", Baekrim recibe a Seol-yeong con una hermosa sonrisa y la trata con una calidez inesperada. Seol-yeong, a pesar de su papel como médica suplente, siente que su corazón se tambalea cada vez más…