Un individuo aislado y sin rumbo adquiere la habilidad de ver fantasmas, lo que atrae a una fallecida insistente con un asunto pendiente. El trato es simple: la aparición cesará de acosarlo si le permite poseer su cuerpo para reunirse con su exnovio, un estudiante universitario mucho más joven. El fantasma logra tomar el control y ejecuta un atrevido beso, satisfaciendo momentáneamente su deseo. El protagonista, al recuperar la conciencia, huye inmediatamente por la vergüenza de haber besado a alguien casi una década menor. Sin embargo, el joven, lejos de sentirse molesto, queda fascinado. El encuentro le revela que su tipo ideal es una persona mayor y decidida, ¡y se enamora perdidamente a primera vista! Lo que sigue es una comedia de errores y deseos, donde un fantasma usa a un recluso para conquistar a su amor.