La protagonista estuvo 8 años enamorada del "príncipe heredero", pero él no la correspondía. No solo la ignoró, sino que además otras personas la humillaban por ese amor. Ella finalmente se da cuenta de que: No era amor verdadero. Era obsesión e ilusión. Se estaba lastimando sola. Entonces decide: "Se acabó. Desde ahora viviré para mí." O sea, decide olvidarlo y seguir con su vida. Peeero... Cuando ya tomó esa decisión, el príncipe aparece de nuevo (ahora como emperador) y le dice algo tipo: "¿Qué haces aquí? Mi prometida." Y ahí empieza el conflicto.