Durante años, ella vivió en un cuento que prometía un final feliz. Pero tras una década atrapada en un palacio lleno de sombras y promesas rotas, su sonrisa comenzó a desvanecerse. Yo no podía hacer nada para salvarla… Porque no era más que una criatura pequeña, silenciosa y olvidada. Una simple figura en los márgenes de su historia. Hasta que el destino decidió darme una segunda oportunidad. Desperté en el pasado, cuando su historia aún no estaba escrita. Y esta vez… no pienso quedarme quieto. No soy quien ella espera. Ni soy un caballero. Pero si nadie más va a rescatarla, yo lo haré. Antes de que llegue el llamado “final feliz”, me la llevaré conmigo.