Cinder, una huérfana de cabello gris, pasaba sus dolorosos días siendo tratada como una esclava y despreciada como una persona sucia, “como ceniza”. El único consuelo en su corazón era “Sim”, un pequeño pájaro que podía hablar con ella. Sin embargo, un día se revela la verdad: ¡Cinder es descendiente de la Diosa de la Luz y la única hija de la familia Iljestar! Así, Cinder se convierte en la hija de un marqués de la noche a la mañana. Liberada de aquellos días de sufrimiento y comenzando una vida completamente distinta, poco a poco va recuperando su honor al aceptar su verdadero nombre: Lumiella (Luz). Aunque siente vergüenza de su “primera familia”, su nueva vida como hija del marqués comienza, acompañada del cariño y protección de su bondadoso hermano mayor…