Un perfeccionista actor de primera línea ve su rutina impecable caer en caos cuando su “ultimate bias” irrumpe en su vida: el exlíder de un grupo idol fracasado con una energía imposible de ignorar. Ambos son elegidos como protagonistas de una película queer y, aunque sus personalidades chocan como agua y aceite, esconden un secreto que lo complica todo: el actor es un fan devoto del idol.