“Necesito satisfacer al cliente, o si no, será mi fin—” Yui no consigue que le pidan nombre y decide que hoy es el día en que dará su mejor servicio al cliente. Pero a pesar de eso, quien apareció ante él no era un hombre cualquiera; era Giichi. Planeaba proceder según lo planeado, pero antes de darse cuenta, estaba siendo manipulado por él, y ahora ha sido capturado por esta sensación que nunca antes había sentido… “¿No se supone que eres un profesional? ¿No puedes ponerle un poco más de músculo?” “No importa cuánto dinero se acumule, rechazaré a un bastardo como tú”. ¿ A dónde conduce esta peligrosa relación, entrelazando a un forajido y a un joven colgado de un acantilado?