Un día, al despertar en un lugar desconocido, Jiho se encuentra cara a cara con alguien de su pasado: un antiguo junior que solía admirarlo con devoción. Sin embargo, el tiempo ha cambiado a ambos. Lo que antes era una relación de respeto y afecto se ha transformado en un lazo distorsionado, lleno de resentimiento y deseo de confrontar el pasado. Atrapado entre la culpa y la incomprensión, Jiho deberá enfrentarse no solo a la persona frente a él, sino también a sus propios recuerdos de aquel incidente de hace diez años que los marcó para siempre.