[Por favor, déjame pasar una noche con un hombre sexy, guapo y rebosante de carisma.] Ian, el hijo mayor de la conservadora familia Lee de ascendencia coreana, ha repetido la misma rutina cada Navidad: escribir un deseo que contiene sus fantasías sexuales más inconfesables (esas que no podría contarle a nadie), meterlo en un calcetín y luego quemarlo en secreto sin dejar rastro. Esta Navidad llegó como siempre, pero la única respuesta a su habitual nota de deseos obscenos fue una carga de trabajo extra que tuvo que asumir debido a la repentina ausencia de su jefe. Ian, sintiéndose inquieto y desanimado por la situación, asistió a una reunión en lugar de su jefe. Quien apareció allí fue Hakan Claus, un hombre de apariencia imponente vestido completamente de rojo. Ian apenas logró terminar la reunión, sintiéndose arrastrado por aquel hombre de actitud prepotente y fría. Sin embargo, justo cuando Ian se levantaba para irse, el hombre le preguntó de repente cuál era su deseo de Navidad de este año... [El deseo de la Navidad pasada fue... ¿cuál era? Ah, sí: "Quiero ser atado a la fuerza y tener sexo como una bestia durante toda la Navidad", ¿verdad?] ¿Será que este hombre era realmente Santa Claus?